martes, 29 de septiembre de 2009

No me llames extranjero


No me llames extranjero, por que haya nacido lejos,
O por que tenga otro nombre la tierra de donde vengo
No me llames extranjero, por que fue distinto el seno
O por que acunó mi infancia otro idioma de los cuentos,
No me llames extranjero si en el amor de una madre,
Tuvimos la misma luz en el canto y en el beso,
Con que nos sueñan iguales las madres contra su pecho.
No me llames extranjero, ni pienses de donde vengo,
Mejor saber donde vamos, adonde nos lleva el tiempo,
No me llames extranjero, por que tu pan y tu fuego,
Calman mi hambre y frío, y me cobije tu techo,
No me llames extranjero tu trigo es como mi trigo
Tu mano como la mía, tu fuego como mi fuego,
Y el hambre no avisa nunca, vive cambiando de dueño.
Y me llamas extranjero por que me trajo un camino,
Por que nací en otro pueblo, por que conozco otros mares,
Y zarpé un día de otro puerto, si siempre quedan iguales en el
Adiós los pañuelos, y las pupilas borrosas de los que dejamos
Lejos, los amigos que nos nombran y son iguales los besos
Y el amor de la que sueña con el día del regreso.
No me llames extranjero, traemos el mismo grito,
El mismo cansancio viejo que viene arrastrando el hombre
Desde el fondo de los tiempos, cuando no existían fronteras,
Antes que vinieran ellos, los que dividen y matan,
Los que roban los que mienten los que venden nuestros sueños,
Los que inventaron un día, esta palabra, extranjero.
No me llames extranjero que es una palabra triste,
Que es una palabra helada huele a olvido y a destierro,
No me llames extranjero mira tu niño y el mío
Como corren de la mano hasta el final del sendero,
No me llames extranjero ellos no saben de idiomas
De límites ni banderas, míralos se van al cielo
Por una risa paloma que los reúne en el vuelo.
No me llames extranjero piensa en tu hermano y el mío
El cuerpo lleno de balas besando de muerte el suelo,
Ellos no eran extranjeros se conocían de siempre
Por la libertad eterna e igual de libres murieron
No me llames extranjero, mírame bien a los ojos,
Mucho más allá del odio, del egoísmo y el miedo,
Y verás que soy un hombre, no puedo ser extranjero.
RAFAEL AMOR®

Calatayud

Está situada a orillas del río Jalón y es la principal localidad en la provincia de Zaragoza, tras la capital, y junto con las tres capitales de provincia, la única localidad aragonesa que supera los 20.000 habitantes (20.263 el 01-01-2005) según el INE aparte del nucleo central de la población existen tres barrios pedaneos: Huermeda, Torres y Enbid de la Ribera Calatayud forma parte además de la red turística de ciudades con AVE desde 2003,también es cruzada por la autovía A-2,las carreteras N-234 y la antigua N-2,cuenta con la Academia de logística del ejército español que aglutina los antiguos IPE nº1 y nº2,además de un centro UNED Recibe el título de "Muy noble, leal, siempre augusta y fidelísima ciudad de Calatayud".
Es capital de una extensa comarca con casi diez siglos de historia y que se denomina Comarca de Calatayud y que se vértebra a través de sus cinco ríos. o "sesmas".Limita: al norte con la comarca de Aranda, al noreste con los municipios de Morés, Saviñán, y Paracuellos de la Ribera, al este con los municipios de El Frasno y Sediles, al sudeste con el municipio de Villalba de Perejil, al sur con el municipio de Paracuellos de Jiloca, al sudoeste con el municipio de Terrer, al oeste con los municipios de Ateca y Cervera de la Cañada, y al noroeste con el municipio de Torralba de Ribota.Destaca el recinto fortificado de la época árabe (castillo, muralla y puertas). Es del siglo IX, el más antiguo recinto fortificado que se conserva de los árabes en la Península Ibérica. En el siglo VIII existió primero un núcleo defensivo edificado por Ayyub. En el siglo IX se amplió para hacer frente a la familia de los Banu-Casi de Zaragoza que querían apoderarse de la ciudad.Comprende cinco puntos o castillos, enlazados mediante murallas que bajan a los barrancos y vuelven a subir. En la mayor altura está el Castillo Mayor o de Ayyub y el de Torre Mocha. En las alturas inferiores, Castillo de Doña Martina, Castillo del Reloj, Castillo de la Peña (muy destruido).
Gastronomicamente son típicos de la ciudad los bizcochos, que ya en el siglo XVII eran enviados a la Corte Real en Madrid, "los adoquines": caramelos cuadrados de gran tamaño, "los garbanzos a la bilbilitana" elaborados con congrio, también son típicos: "el ternasco al estilo bilbilitano",otros platos típicos son: los fardeles, las migas o las madejas, además los vinos de la ciudad tienen su propia Denominación de Origen.